Puig Campana: Espolón Sur.
Jesús y yo decidimos ir en el mes de octubre del 2004 al Puig Campana. Elegimos este mes para evitar el calor veraniego de la zona, pero aún así nos hizo mucho calor. La vía que elegimos fue el espolón Central, la vía más realizado de este risco. Una vía que nos supera el V grado pero que tiene 400 metros de longitud. Esta vía la conocía de otras veces que la había realizado.
Llegamos por la tarde a Finestrat, a la zona de la Font de moli donde dormimos. A la mañana siguiente se levanto nublado cayendo alguna gotilla, pero decidimos ir a pie de Vía.
En la subida tardamos cerca de media hora o tres cuarto de hora, y mientras nos acercabamos a la pared el tiempo fué mejorando.
Las otra veces que he realizado esta vía no recuerdo que estuviera indicada la entrada, o tal vez no la ví ya que esta pared es inmensa.
Nos preparamos el equipo para comenzar a escalar. En este terreno entra cualquier tipo de material e incluso los puentes de roca son muy habituales con lo que tranquiliza mucho a la hora de darte el largo de primero.
Hay que tener cuidado con algún bloque ya que puede estar suelto. Años anteriores tuvimos un percance con uno de ellos.
Comenzamos la escalada con el primer largo, el cual es bastante fácil, pero calentar está bien.
El segundo largo, ya se pone más interesante, siendo más vertical y con mayor dificultad. Lo bueno que tiene este 2º largo es que nada más que comenzar te encuentras con un pitón, justo cuando te pones en la parte más vertical.
Después de 2 o 3 largo más, nos enfrentamos a lo que es el espolón Central propiamente dicho, ya que los largos anteriores son los contrafuertes de este.
El espolón lo hizo de primero Jesús, que a pesar de su verticalidad se hace fácil, ya que tiene mucho agarre y mucha posibilidad de asegurar.
El Espolón sigue una estructura de pared vertical, repisa grande, otra pared vertical y repisa grande así sucesivamente. El siguiente largo me toco a mí realizarlo.
Este largo también resultó fácil ya que esta muy fisurado y con buenos agarres, permitiendo asegurar muy bien todos los pasos. En problema que comenzabamos a tener es que según pasaban las horas iba haciendo más calor, y el agua comenzaba a escasear. Además como estabamos tan cerca del mar, teníamos mucha una humedad, con lo que sudabamos más y nos obligaba a beber cada vez más agua.
Una vez que salimos de este largo los siguientes son un poco más técnicos. Hay una largo de fisura y alguno con diedros. Esto hace que tengas que emplearte un poco más a fondo. Según se va subiendo, el espolón se va estrechando.









